La defensa de la salud pública de todos los países del mundo depende "ahora más que nunca" de la cooperación internacional y de la voluntad que muestre cada uno de los países en actuar con efectividad en el control de las enfermedades que en la actualidad se extienden "rápidamente" saltando fronteras y en su deseo de apostar por los últimos tratamientos para los pacientes. Este es el claro mensaje lanzado por la Organización Mundial de la Salud (OMS) en su último informe anual, que lleva por título 'Un Futuro Más Seguro'.
La OMS asegura que en nuestro mundo "cada vez más globalizado e interconectado", las nuevas enfermedades están emergiendo y contagiando a la población "en unos porcentajes sin precedentes, a menudo sin respetar fronteras, de forma rápida y amplia difusión". "Desde 1967, al menos 39 nuevas patologías han sido identificadas, incluidas entre ellas el sida, la fiebre hemorrágica del Ébola (fiebre del Ébola), la fiebre de Marburg o el SARS. Otras amenazas de siglos, como la pandemia de gripe, la malaria o la tuberculosis, siguen siendo un peligro para la salud en virtud de mutaciones que hicieron a sus virus más resistentes a las medicinas", indicaron.
Según la doctora Margaret Chan, directora general de la OMS, "dada la actual vulnerabilidad que presenta el mundo ante estas enfermedades, la mejor seguridad pasa por la solidaridad internacional". "La seguridad de la salud pública internacional es una aspiración colectiva y una responsabilidad de todos también. Las nuevas claves son la diplomacia, la cooperación, la trasparencia y la prevención", aseveró la responsable de esta organización.
La OMS recuerda que este mes ha...